El cuaderno de reservas
Las reservas llegan por WhatsApp a distintas horas y alguien las va anotando a mano. Para saber quién viene mañana a las 19:00 hay que leer la conversación entera y confiar en que no se saltó ninguna.
1 mes gratis · Sin tarjeta de crédito
Las reservas dejan de llegarte por WhatsApp y el cupo deja de llevarse en un cuaderno. Tu horario semanal por disciplina con cupo en cada clase, y los planes de clases descontándose solos a medida que entran las reservas. Para estudios de yoga, pilates, funcional, spinning, crossfit, box o kickboxing.
No es desorden. Es que un estudio de clases tiene un problema distinto al de un gimnasio de máquinas, y las herramientas de gimnasio no lo resuelven.
Las reservas llegan por WhatsApp a distintas horas y alguien las va anotando a mano. Para saber quién viene mañana a las 19:00 hay que leer la conversación entera y confiar en que no se saltó ninguna.
Vendiste doce clases y la cuenta la lleva la memoria de quien esté en el mesón. La alumna cree que le quedan cuatro, tú crees que le queda una, y esa conversación se tiene delante de la clase esperando.
Doce colchonetas y trece personas anotadas. La que llega justo se queda parada en la puerta, y la que se queda afuera no reserva de nuevo.
Pagó el 8 del mes pasado y este mes todavía no. Entra igual, porque no le vas a cerrar la puerta en la cara, y a fin de mes no queda registro de que esa clase la tomó sin haber pagado.
Nada de lo que sigue está por salir: es lo que está corriendo hoy en producción.
Cargas tus disciplinas con el nombre que uses y armas el horario de cada una: día, hora, sala y quién la dicta. NeoVibe deja el calendario de sesiones hecho hacia adelante, así que el agendamiento de clases deja de armarse a mano cada semana.
Cada clase lleva su cupo. Cuando se completa deja de aceptar reservas —la reserva 13 de 12 no existe— y en la app esa clase aparece marcada «Sin cupos». En el mesón la ves llena antes de anotar a nadie.
Defines cuántas clases trae cada plan de clases: tres a la semana, doce por ciclo de pago, con tope por día si lo necesitas. La cuota puede ser distinta por disciplina —ocho de yoga y cuatro de funcional dentro del mismo plan—, y antes de inscribir a alguien la recepción ve «le quedan 3 de 12». Para becas y convenios le pones una excepción a ese socio en particular, y a quien pasa una vez le cobras una clase suelta.
No hay que buscarla en ninguna tienda: se instala desde el navegador y le queda como un ícono más en la pantalla del teléfono. Entra con su RUT o su correo, arriba ve el nombre de tu estudio, y reserva o cancela su clase ahí mismo. Tú defines hasta cuántos minutos antes se puede cancelar y si quien no llega pierde la clase.
Si tu estudio no funciona con reserva previa, registras la asistencia en el mesón cuando la persona llega y esa visita se descuenta igual de su plan de clases. Y si llega atrasada con el pago entra lo mismo: la visita queda registrada y se le cuenta al plan cuando pague, sin discutir plata delante de la clase.
Cancelas la sesión y NeoVibe te deja la lista de a quiénes hay que avisarles, con el teléfono de cada una y un botón para copiarla entera a WhatsApp. El cupo de su plan les vuelve sin que toques nada. Escribir el mensaje queda de tu parte, y está dicho así a propósito: en la sección de abajo se explica por qué.
Están acá arriba y no escondidas en un pie de página, porque son las dos que todo el mundo asume que sí.
Ni de la clase de mañana, ni del pack que se está acabando, ni de la sesión que cancelaste. NeoVibe te deja la lista con los teléfonos y el mensaje lo mandas tú por WhatsApp. Lo único que sale solo hacia el socio es el comprobante cuando registras su pago.
El pago no pasa por NeoVibe: lo cobras como lo cobras hoy —transferencia, efectivo, la máquina del mesón— y lo registras en un par de toques. Ahí se activan las fechas del plan y, si tiene correo cargado, le sale el comprobante. La boleta del SII la sigues emitiendo por tu sistema de facturación habitual.
El plan de entrada cuesta $7.990 al mes hasta 80 socios, con todos los módulos adentro: clases, planes de clases, app del socio, pagos, ventas y reportes. Precio final: es lo que pagas, sin sumarle nada encima.
El primer mes es gratis, sin tarjeta de crédito y sin contrato. Te dejamos la cuenta andando con tus alumnas y tus horarios ya cargados, y decides después de cerrar un mes completo.
Cómo se compara con el resto del mercado chileno
14 proveedores, con sus precios verificados en agosto de 2026.
Las cifras son de la base de producción, no de un caso de ejemplo.
7
gimnasios y estudios activos
usándolo todos los días
464
socios administrados
entre todos ellos
11 meses
operando
seguidos, sin cortes
3.184
pagos registrados
con el historial migrado desde agosto de 2025
Y si te queda una duda que no está acá, escríbenos por WhatsApp: contestamos nosotros, no un formulario.
Sí. NeoVibe está andando hoy en estudios de clases además de gimnasios de máquinas. Cargas tus disciplinas —yoga, pilates, funcional, lo que dictes—, armas el horario semanal de cada una y NeoVibe deja el calendario de sesiones hecho. Cada clase tiene su cupo, tus alumnas reservan desde el teléfono y sus planes de clases se van descontando solos. El plan de entrada cuesta $7.990 al mes hasta 80 socios, con el primer mes gratis y sin tarjeta.
En NeoVibe un pack se arma como un plan de clases: defines cuántas clases trae —tres a la semana, doce por ciclo de pago, lo que vendas—, con tope por día si lo necesitas, y la cuota puede ser distinta por disciplina, por ejemplo ocho de yoga y cuatro de funcional dentro del mismo plan. La cuenta la lleva NeoVibe: antes de inscribir a alguien la recepción ve «le quedan 3 de 12», y la alumna ve lo mismo en su teléfono. Para becas y convenios se le pone una excepción a esa socia en particular, y a quien pasa una sola vez se le cobra una clase suelta.
Sí, con la app del socio de NeoVibe. No hay que buscarla en ninguna tienda: se instala desde el navegador y le queda como un ícono más en la pantalla del teléfono. Tu alumna entra con su RUT o su correo, arriba ve el nombre de tu estudio, y reserva o cancela su clase ahí mismo; si la clase está completa le aparece marcada «Sin cupos» y no puede pasarse del cupo. Tú defines hasta cuántos minutos antes se permite cancelar y si la que no llega pierde la clase.
Cancelas la sesión en NeoVibe y te queda la lista de a quiénes hay que avisarles, con el teléfono de cada una y un botón para copiarla entera y pegarla en WhatsApp. El cupo de su plan de clases les vuelve sin que toques nada, así que esa clase no se le descuenta a nadie. El mensaje lo mandas tú: lo único que NeoVibe le manda solo a una alumna es el comprobante cuando registras su pago, y solo si tiene correo cargado. De la clase de mañana, del plan de clases que se le acaba o de una sesión cancelada no le llega nada, y preferimos decirlo antes que después.
El plan de entrada de NeoVibe cuesta $7.990 al mes hasta 80 socios, y trae todos los módulos: clases con cupo, planes de clases, app del socio, pagos, ventas, gastos y reportes. Es precio final: es lo que pagas, sin sumarle nada encima. El primer mes es gratis, no se pide tarjeta de crédito y no hay contrato ni permanencia; la migración de tus datos va incluida, también durante el mes de prueba. Si el estudio crece, cambias de plan y no de software.
Sí. Para NeoVibe un box de crossfit y un centro de box o kickboxing funcionan igual que cualquier estudio de clases: cada disciplina con su horario semanal, cupo por sesión, planes de clases con cuota por semana o por ciclo de pago, y reserva desde el teléfono del socio. Si tu box trabaja con entrada libre en vez de reserva previa, registras la asistencia en el mesón cuando la persona llega y la visita se descuenta igual de su plan.
¿Te quedó otra duda de tu estudio?
Escríbenos por WhatsApp y te contesta una persona, no un bot.
Nos mandas tu horario y tu lista de alumnas como las tengas, nosotros las cargamos, y pruebas con tu estudio de verdad. Sin tarjeta y sin contrato: si no te sirve, no sigues.